
1. Contienen una gran cantidad de nutrientes. Durante años se ha
señalado a este alimento como responsable de diferentes enfermedades del
corazón, debido al alto contenido de colesterol que poseen sus yemas.
Pero lo cierto es que las últimas investigaciones han demostrado que los
huevos aportan proteínas de gran calidad, vitaminas A, D, B12, fósforo y
ácido fólico. También aportan gran cantidad de colina, que ayuda a
mejorar la función cerebral en los adultos y el desarrollo del cerebro
durante el embarazo.

2. Son una buena opción para la dieta.
Las proteínas que contienen ayudan a mantener la sensación de saciedad
durante largas horas y contribuyen en el mantenimiento de la masa
muscular durante la pérdida de peso. En promedio, un huevo grande
contiene aproximadamente 70 calorías y 6 gramos de proteínas, por lo que
es una fuente de proteínas relativamente baja en calorías.

3. Es un gran alimento para deportistas. Después de un entrenamiento
intenso, consumir suficientes proteínas es esencialmente importante, ya
que ayudan a reconstruir y reparar el tejido muscular y hacen que los
aminoácidos estén disponibles para los músculos. Gracias a esto, se
mantendrán estables los niveles de azúcar en la sangre, por lo que es
menos probable que sientas agotamiento y fatiga luego del ejercicio.

4. Fuente de vitamina D. Al igual que el calcio, la vitamina D juega un
papel vital en la salud ósea. El cuerpo absorbe la vitamina D a través
de la exposición al sol y por el consumo de ciertos alimentos. Los
huevos son una de las pocas fuentes alimenticias naturales de esta
vitamina, por lo que incorporarlos en la dieta diaria
podría ayudar a evitar deficiencias.

5. El color no afecta los nutrientes. Muchos creen que los huevos
marrones son más saludables que los blancos, pero el color de la cáscara
no tiene influencia en la calidad o propiedades del alimento. El color
de la yema puede variar en función de la alimentación de la gallina,
pero eso no refleja el contenido nutritivo. Independientemente del
color, las yemas son una fuente importante de vitaminas, minerales y
grasa, mientras la clara ofrece ricas cantidades de proteínas y
riboflavina.
