GIMNASIO OLIMPO

 

 

El Fallo Muscular


ENTRENAMIENTO

La intensidad se refiere específicamente al porcentaje de esfuerzo muscular momentáneo que genera cada atleta. La intensidad no tiene nada que ver con la duración (el tiempo que tarda uno entrenando) o la frecuencia (el número de veces que uno va a entrenar). Para ayudarnos a comprender el concepto de intensidad, pensad en una serie de Curl de Bíceps con un peso que nos permita hacer 10 repeticiones estrictas, con la décima como la última posible sin ayuda exterior. La primera repetición es, por supuesto, la más fácil de la serie, la que requiere la menor cantidad de esfuerzo muscular momentáneo. A medida que seguimos la serie, nos vamos cansando progresivamente, con cada una de las repeticiones sucesivas requiriendo un porcentaje mayor de esfuerzo. Si durante la primera repetición necesitamos el 10% del esfuerzo, el 20% en la segunda, el 30% en la tercera y así sucesivamente, la décima repetición requerirá el 100% de nuestro esfuerzo muscular para completarla.

 

Al considerar que hay algún factor relacionado con nuestro entrenamiento como la causa responsable de los incrementos de fuerza y tamaño, es el factor intensidad el que ha sido aislado como responsable específico de esos efectos. A medida que nuestros entrenamientos se aproximan a una intensidad del 100%, son mayores los estímulos para conseguir fuerza y volumen muscular.

Si el incremento del número de series fuera el elemento crucial para estimular el aumento progresivo del tamaño, sería imprescindible incrementar continuamente la cantidad de entrenamiento necesario para crecer. Si así fuera el caso, ¿quién sabría el número de series que habría que añadir para estimular un ciclo de crecimiento?

También está el problema de la capacidad de recuperación limitada. A medida que vamos añadiendo series tenemos que usar más energía para poder superar los efectos exhaustivos del ejercicio, lo que nos deja incapacitados para crecer.

Al trabajar todas las series hasta el fallo muscular, la fórmula es simple. Siempre que mantengáis los descansos entre series al mínimo requerido para la recuperación cardiovascular, no podréis hacer muchas series. No es que no debáis hacerlas; simplemente es que no podréis. El entrenamiento hasta el fallo muscular es un entrenamiento duro, demanda un gran esfuerzo y por eso es tan productivo.

Al terminar una serie antes del fallo muscular estáis trabajando dentro de la capacidad de vuestro cuerpo. Vuestro cuerpo sólo crecerá por encima de sus niveles actuales de fuerza y tamaño si existe una causa suficiente para hacerlo. Si sois capaces de efectuar 10 repeticiones con un peso determinado y os quedáis en 7, únicamente lograréis mantener vuestro nivel de fuerza y volumen muscular. Y para ello no importa el número de series que hagáis, porque los efectos serían insuficientes. Ninguna cantidad de entrenamiento ligero o de bajas intensidades podrán estimular el crecimiento.

Entrenar al fallo muscular es muy duro, pero, ¿es peligroso? Uno puede rasgarse un músculo o un tendón o sufrir cualquier tipo de lesión, pero no como consecuencia de un entrenamiento de alta intensidad. De hecho, cada repetición sucesiva de una serie, llevada hasta el fallo muscular, se va haciendo cada vez menos peligrosa. La razón por la que fallamos en un número determinado de repeticiones se debe precisamente al hecho de que ha disminuido nuestra capacidad para engendrar la fuerza requerida hasta que llegamos a ser incapaces de superar una resistencia determinada.

 

 

 

 

 

 

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